23 octubre, 2008

Renacer



"Cómo podrías renacer sin antes haber quedado reducido a ceniza."
Friedrich Nietzsche




Voy a desenredarme de los sentidos que ahogan mi alma.
Y una vez más pienso gritar el dolor que me aferro a un "ayer" y olvidarlo con un "hoy" que me lleve de la mano.
No importa esa soledad.
La lejanía de un roce permanente se ha convertido en mi compañía eterna.
Es mi "unica hermana" de sangre que me ha salvado una vez, y otra vez de los antagonistas que quisieron maltratar desde mi mirada más dulce a mi sonrisa más guardada.
Con silencios que otorgo y admito
alejo la cruel "pasantía" de muchos de absorber mi esencia
de cortar mi presencia
y de desfigurar mi poca paciencia.
Ya no voy a creer en palabras "sanas".
Me voy a rodear de bosques eternos en donde nadie con escudos me encuentre
y voy a regalar flores a aquellos que me dejen su perfume para siempre.
Al poder de mi memoria voy a conservarlo como un único pulmón que me permite seguir respirando.
Ya no voy a presentar mis uñas al olvido.
Ya no voy a planear venganzas espirituales.
Ya no voy a desear "jamás haberte conocido"
Se trata de enfrentar cada detalle.
De ya no desear ser el deseo de alguien.
Sino de desear aun necesitar seguir deseando.
Por que del deseo evidentemente se vive.
Y de vivir, amar, sentir, morir y volver a nacer todo esto se trata.
Ya no prometo abrazos a la distancia.
Lo mio solo sobrevive en un espacio en donde las personas me chocan.
Me aprietan.
Y me respirar en la cara.
Hay algo más allá de la nada.
Voy a tomar de la mano a mis miedos y a mis desconfianzas.
Voy a saludar desde lo bajo para ver el cielo aún mas grande de lo que lo sueño.
Y voy a renacer,
conmigo
lo más vivido,
lo más perdido,
y definitivamente lo alguna vez sentido.